Una Mirada sobre el Envejecimiento

UNFPA, 2017. El documento describe la situación y el progreso en ocho países de América Latina sobre el envejecimiento y los derechos de las personas mayores, utilizando como marco de referencia el Plan de Acción Internacional de Madrid sobre Envejecimiento (2002) y la Carta de San José (2012). El documento describe la información en tres ejes: (1) desarrollo social y seguridad económica en las personas mayores. (2) salud y bienestar, y (3) entornos favorables y propicios para la vejez. En el tema de desarrollo social y seguridad económica se aborda como un elemento fundamental para garantizar la calidad de vida de las personas mayores y se describen las diversas fuentes de ingreso en la vejez entre los países que brindaron información como sobre trabajo en la vejez, los ahorros acumulados, el sistema de seguridad social y pensiones, las transferencias familiares y las jubilaciones no contributivas. Ver documento.


¿Cómo ayudar a nuestros padres ancianos?

“Cuando mis padres envejezcan”, obra de Annie y Claude Beauducel, trata el tema delicado del acompañamiento de los padres cuando ya son ancianos, apoyándose en la experiencia personal de los autores, en testimonios contundentes y en la Palabra de Dios.

Llega un momento en que nos vemos impotentes o desvalidos ante el envejecimiento de nuestros padres, y quizás indecisos o incapacitados en cuanto a las medidas más apropiadas para su bienestar. Esta pequeña guía práctica y espiritual tiene el propósito de ayudar a esta generación a atravesar este delicado periodo, orientarla en el discernimiento de la mejor decisión según cada situación particular.
Una pareja de autores motivados por una gran fe cristiana y por la generosidad
El desasosiego ligado al envejecimiento de los padres
De la necesidad de discernir
“Los ancianos siguen siendo personas”
De la necesidad de perdonar
Una invitación a abandonarse en las manos del Señor

Annie y Claude Beauducel son miembros de la Comunidad de Emmanuel desde 1977 y a menudo han sido invitados a ofrecer su testimonio sobre el acompañamiento y cuidado de sus padres en su ancianidad.
Destacan los 13 años en los que han acogido en su propia casa a la madre de Claude Beauducel, una “convivencia a veces difícil que nos ha dado la ocasión de reflexionar sobre las relaciones intergeneracionales en el seno de nuestras familias”, escriben los autores.
Este libro alude desde el principio a la angustia relacionada con el envejecimiento de los padres. Los hijos ven, más o menos progresivamente, que sus referentes se tambalean, su seguridad afectiva se desmorona y su tranquilidad de espíritu se escapa, tanto más en casos de distanciamiento geográfico.
Además, el envejecimiento de sus padres les recuerda su propia finitud, una idea que puede causar temor.
El libro Quand mes parents vieillissent [Cuando mis padres envejezcan] plantea numerosas preguntas con el fin de ayudar al discernimiento y a la toma de decisiones, con vistas al bienestar de los padres ancianos, pero también para el de los hijos.
Decidir soluciones entre mantenerlos en casa con un servicio de ayuda personal o en una residencia para personas mayores o en un asilo con asistencia médica… dependiendo de la situación particular de cada uno. ¿Cuáles son las prioridades: la pareja, los hijos, los padres, el trabajo…? ¿Cómo conciliarlas y obtener un equilibrio sano?
El libro habla de la transformación del día a día para respetar el mandamiento divino de “honrar” a los padres hasta el final, habla de una nueva organización necesaria y del reparto de tareas entre los hermanos.
Así, los autores hacen un llamamiento a la paciencia, al respeto y a la compasión hacia nuestros mayores. Claude Beauducel subraya la convicción íntima que comparten y que sostiene su obra: “Los ancianos siguen siendo personas. Conservan su dignidad como personas, sea como sea la disminución eventual de sus facultades”.
El libro habla de perdón. ¿Cómo conseguir perdonar a nuestro padre o nuestra madre cuando hay heridas, antiguas o recientes, cuando se dan casos de favoritismos quizás más flagrantes a medida que los padres envejecen, en casos de falta de reconocimiento o de ingratitud…?
Annie y Claude Beauducel están convencidos de una cosa: todas estas inquietudes, las conmociones, las dudas, totalmente legítimas todas, pueden atenuarse e incluso desaparecer si vivimos en la oración, en la gracia de los sacramentos de la reconciliación y de la unción de enfermos, en una confianza en Dios y en un abandono entre las manos del Señor, porque Él nos ilumina, si se lo pedimos, sobre las decisiones que tomar y nos ayuda a superar estos desafíos.
El libro contradice a Chateaubriand, a De Gaulle y a nuestras coquetas abuelas: en efecto, ¡la vejez no es un naufragio! Es el cumplimiento de su vocación, el camino hacia el encuentro con el Padre, vivido con tanta más calma si es con la impronta de la solidaridad familiar y la esperanza en Dios.
Claude Beauducel continúa con la metáfora marina destacando: “No es un naufragio, más bien al contrario, es una arribada a puerto”. Depende de nosotros ayudarles a atracar apaciblemente.

Fuente: https://es.aleteia.org/2017/07/23/como-ayudar-a-nuestros-padres-ancianos/ 

Vidas plenas, más allá de la edad

Estar 'siempre activos' aparece como un imperativo categórico de nuestro tiempo, que va desde los niños híper estimulados hasta los mayores súper ocupados, sin que resulte tan claro su sentido.

La actividad puede ser un direccionador de deseos e intereses personales; un objetivo que permite dotarnos de bienestar psicofísico, o hasta encontrarse tan vacía de contenidos, que se convierta en un “hacer por hacer”, donde el único mérito pareciera residir en sentirse ocupado.

Las propuestas de vida para los adultos mayores cambiaron radicalmente en las últimas décadas. Las imágenes y relatos que ubicaban a la vejez como un momento altamente diferenciado de otras etapas, con pocas actividades, menos contactos y con un ícono emblemático, el del anciano calmo y sentado en la mecedora, parecen antiguos y desactualizados. Las representaciones sobre la edad, como de género, dejaron de ser evidentes y mucho menos exigibles. En este cruce de representaciones novedosas encontramos una nueva propuesta: el envejecimiento activo.

De las mecedoras pasamos a otro cuadro, altamente representativo de esta época, las piscinas con mujeres mayores sonrientes haciendo acua gym. Imagen que en generaciones anteriores hubiese parecido desubicada o hasta atrevida. Por ello, la pregunta sobre la actividad debería permitirnos reflexionar acerca del sentido de la misma y la oportunidad de elegirla.

La propuesta del envejecimiento activo es, sin duda, la resultante de una serie de cambios históricos que han afectado las trayectorias individuales. La jubilación produce la pérdida de una ocupación obligatoria, de gran extensión temporal y exigencia, frente a la cual realizar actividades y determinar cuántas o cuáles, se convierte en una elección más personal, para la que no siempre estamos preparados. Cuestión que podría desnudar la carencia de proyectos confundida con la falta de actividades.

Camino a los 50 años .....


Acompañando la fiesta de San Vicente de Paul

El domingo la Parroquia San Vicente de Paúl celebro las fiestas patronales, acompañados de Mons. Sucunza. Se realizo la procesión por las calles del barrio teniendo como horizonte las obras de misericordia.
Hicieron una parada en la puerta de nuestro Hogar, donde estaban las abuelas y hermanas esperando para acompañar y recibir la bendición.



Fiesta de la Primavera 2016


Campaña Dolto

Las abuelas del hogar participaron de la campaña Dolto de este año: Juntar sonrisas para los niños y personas con capacidades diferentes.


En junio el Papa pide rezar por los ancianos y personas en soledad



La intención universal del apostolado de la oración del Santo Padre para el mes de junio de 2016 es: “Para que los ancianos, marginados y las personas solitarias encuentren, incluso en las grandes ciudades, oportunidades de encuentro y solidaridad.” 

Celebración de Corpus Christi en el Hogar

Quiero compartir con ustedes la Eucaristía vivida en el Hogar con las Hermanas y Abuelas. En esta Fiesta del CORPUS CHRISTI.
Tuvimos la grata visita de Mons Rubén Frassia, que celebro con mucha sencillez y a la vez solemnidad esta Fiesta tan importante para nosotras. A continuación, algunos párrafos de su homilía: “Es para nosotros una alegría muy grande reunirnos hoy para celebrar y poner la atención en el centro de toda nuestra vida cristiana que, por cierto, es Cristo.
Cristo es el enviado de Dios Padre, que ha venido a cumplir con una misión fue redimirnos, rescatarnos, salvarnos, devolvernos la vida, la esperanza y darnos de nuevo la posibilidad de vivir en el amor.
Antes de vivir en carne propia el sacrificio de la cruz, Cristo lo anticipó quedándose en la Eucaristía. El único sacrificio eterno y perpetuo, el que dio y da sentido a todo. Él quiso quedarse en nosotros, quiso caminar con nosotros, quiso que fuéramos -con Él- peregrinos para llevarnos al Padre; nos enseñó a ser hijos de Dios y nos explicó que, para poder ser buenos hijos de Dios, tenemos que vivir entre nosotros como buenos hermanos. Cristo nos explicó, nos enseñó y se nos dio.
Esta experiencia, el sacrificio de Cristo en la cruz, no termina en la cruz y no concluye con la muerte, sino que pasa inmediatamente a la gloria, a la victoria, a la resurrección. Y cuantas veces nos acercamos o celebramos la Eucaristía, estamos celebrando ya la participación de lo perpetuo: Dios está vivo, Cristo está resucitado. No tocamos un objeto o una apariencia, no hacemos una imitación. Somos tocados por el Dios que está vivo….
La Eucaristía es el PAN que sostiene y alimenta la vida de los discípulos. La Eucaristía es FUENTE que nos da el entusiasmo para cumplir con la misión…
Como Pueblo de Dios, como Iglesia, tenemos cosas que vivir, cosas que decir y cosas que anunciar. Tenemos que gastar energías -la vida entera, hasta el final- en cosas que valgan la pena, que sean esenciales, que sean importantes y no en caricaturas, no en fingimientos, no en cosas que sean mediocres o superficiales. No nos permitamos eso. Estamos para más…”
Al terminar la celebración nos invitó a hacer unos minutos de adoración, luego paso dando la bendición por cada uno de los bancos. Todos quedamos muy agradecidos, nos ayudó a vivir esta fiesta y a profundizar en su significado. 
Que Jesús Eucaristía, presente en cada una de nuestras comunidades siga siendo el Centro de nuestras Vidas.
Paz y Bien. Hna Angela

Terapia Ocupacional en el Hogar

Hola familia !!aunque hace años que me recibí... recién en este año comencé a ejercer como Terapista Ocupacional, estoy trabajando con las abuelas del Hogar en distintas actividades algunas de ejercicios físicos, bastante de estimulación cognitiva. El objetivo siempre es mantener todas aquellas funciones que aun estén presentes y animarlas a nuevos desafíos, descubriendo capacidades que tienen y que no las desarrollaron.
Pasamos momentos agradables, nos divertimos, jugamos, ya que el espacio de diversión siempre está. Las saludo con un abrazo. Paz y Bien. Hna Angela


El legado de los abuelos sigue siendo un privilegio

Estamos inmersos en una sociedad que rinde culto por la imagen y en la que los modelos oscilan entre la belleza y la juventud. Esto delimita a la vejez en un marco cultural que lleva al rechazo de la realidad de esta etapa de la vida. Así, se fomenta un estereotipo de la tercera edad que la muestra como invalidada física e intelectualmente, imposibilitada de manejarse con autonomía e inadaptada a las nuevas tecnologías. Ese estereotipo alude a la decadencia y a la falta de vida.
Si se habla de ancianidad, hay que saber que se está hablando de uno mismo, del misterio de la propia finitud, de la propia vejez y de la propia muerte. Esas reflexiones reclaman la aceptación de la pérdida y del paso de los años. El desafío que enfrenta el abuelo en la sociedad actual exige aprender a saber hacer y vivir con la realidad del momento de la vida; ello le brindará la serenidad necesaria que alivia frente a la exigencia cultural que intenta imponerse.
María Dimier de Vicente

Confusión mental en la Tercera edad...

Arnaldo Lichtenstein (46), médico, es clínico-general del Hospital de las Clínicas y profesor colaborador del Departamento de Clínica Médica de la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo (USP).
  El Dr Lichtenstein, nos cuenta:
“Siempre que doy clases de clínica médica a estudiantes del cuarto año de Medicina, hago la siguiente pregunta:

- Cuáles son las causas que generan confusión mental en el abuelo o la abuela?
- Algunos arriesgan: "Tumor en la cabeza"
- Yo digo: "No"
- Otros apuestan: "Síntomas iniciales de Alzheimer"
- Respondo, nuevamente: "No"
A cada negativa la concurrencia se espanta... Y queda aún más boquiabierta cuando enumero las tres causas responsables más comunes:

· diabetes descontrolado;

· infección urinaria;

· dejar solos a los ancianos en casa.   

Parece broma, pero no lo es. La causa principal es que los ancianos dejan de tomar líquidos porque pierden la sensación de sed.
Cuando no hay nadie en casa para recordarles tomar líquidos, se deshidratan con rapidez. La deshidratación es grave y afecta a todo el organismo. Puede causar confusión mental abrupta, caída de presión arterial, aumento de las palpitaciones cardíacas, angina (dolor en el pecho), coma y hasta muerte.    
Insisto - dice el Dr Lichtenstein -  no es broma.
En el mejor de los casos este olvido de tomar líquidos comienza a los 60 años de edad, cuando  tenemos poco más del 50% de agua que deberíamos tener en el cuerpo. Esto forma parte del proceso natural de envejecimiento. Por lo tanto, los ancianos tienen una menor reserva hídrica.
Pero hay más complicaciones: aún deshidratados, ellos no sienten ganas de tomar agua, pues sus mecanismos de equilibrio interno no funcionan muy bien.
Conclusión: Los ancianos se deshidratan fácilmente no sólo porque poseen una reserva hídrica más pequeña, sino también porque no sienten la falta de agua en su cuerpo. Aunque el anciano se vea saludable, la ausencia de líquidos altera el desempeño de las reacciones químicas y funciones de todo su organismo.
Por eso, aquí van dos alertas:

  1. El primero es para los abuelos y abuelas: hagan voluntario el hábito de beber líquidos. Por líquido entiéndase el agua, jugos, tés, agua de coco, leche, sopas, gelatina y frutas ricas en agua, como sandía, melón, melocotones, piña, la naranja y mandarina, también funcionan. Lo importante es, cada dos horas, tomar algún líquido. Acuérdense de eso.
  2. Mi segunda alerta es para los familiares: ofrezcan constantemente líquidos a los ancianos. A la vez, sean atentos con ellos. Al percibir que están rechazando líquidos y, de un día para el otro, están confusos, irritados, les faltara el aire, muestran falta de atención, lo más probable es que sean síntomas recurrentes de deshidratación.

Para tener en cuenta y relacionar: Agua, infartos, confusión y calambres

La deshidratación afecta todo el organismo y puede causar confusión mental abrupta, caída de presión arterial, aumento de las palpitaciones cardíacas, angina (dolor en el pecho), coma y hasta la muerte
Algunos ancianos se niegan a beber agua antes de dormir, aduciendo que si lo hacen deberán levantarse al baño durante la noche.
Y es muy cierto porque la fuerza de gravedad mantiene agua en la parte inferior del cuerpo cuando uno está parado; de ahí que las piernas se hinchen más en esa posición. Pero estando acostado, esa zona queda al mismo nivel que los riñones, por lo cual  necesitan sacar el agua acumulada con más frecuencia. Sin embargo, los cardiólogos afirman que ese, es el mejor momento para tomar agua; porque se maximiza su efectividad y el cuerpo saca más toxinas.
Recomiendan también, beber dos vasos de agua al levantarse, para activar los órganos internos; uno, media hora antes de cada comida, para ayudar a la digestión; y uno, antes de bañarse porque reduce la presión sanguínea.
Insisten en no dejar pasar ningún día sin beber un vaso de agua antes de acostarse. Así se evitarán  infartos y derrames cerebrales además de prevenir los calambres nocturnos de muslos y pantorrillas.

En la avanzada edad

ancianoECLESALIA.- 03/04/15.- Si desde que se nace, la autenticidad y profundidad de la persona radica en el ser, más que en el hacer, a cierta edad de la vida, la esencia de la persona está plenamente en el ser. El hacer se deja para las nuevas generaciones, que lo necesitan y lo pueden hacer mejor. Saber dar paso a los jóvenes desde esta conciencia y disposición interior, ¡es importante! Esta disposición lleva a vivir en libertad y armonía con mi ser más profundo; a habitar mi tierra profunda, mi yo más intimo. Y, es desde esta conciencia como se vive con gozo la propia edad, con todo lo que ella conlleva de riqueza, pobreza y limitaciones.

En el transcurso de la vida hay un tiempo para todo, y cada etapa conlleva sus propias exigencias y responsabilidades. Pero al llegar a la avanzada edad, si las etapas anteriores se han vivido desde la madurez, es decir, desde la entrega, el servicio, el don para el bien de los demás y la responsabilidad en su propia vocación y misión; todo será más fácil en el atardecer de la vida. El “caudal” adquirido es tal, la sabiduría y la experiencia de vida tan enriquecedora, que en adelante puede decir que se puede vivir de “rentas”. Ahora bien, esas rentas no son para guardarlas para sí, sino para seguir compartiéndolas con las nuevas generaciones, tejiendo unidos la historia de la Humanidad; pues el patrimonio más rico y bello que pode tener un pueblo son las personas.

En la avanzada edad las fuerzas físicas disminuyen, la energía y dinamismo no es el mismo de la juventud; todo se realiza a paso lento, con un ritmo más bien pausado, acompasado, armonioso, melodioso; se terminó el ritmo estridente, rápido y a veces discordantes; para dar paso a otro, mucho más suave y armonioso. En la avanzada edad se da una belleza que ni la persona misma ha llegado a descubrir, y mucho menos los que la rodean. Aprender a vivir la belleza de las distintas etapas de la vida es señal de madurez, de un buen equilibrio mental, humano y espiritual.

Las notas de la avanza edad son más armoniosas, porque la vida ha ido modelando el ser más profundo de la persona, redondeando las esquinas y picos que hacían que la vida reprodujese muchas notas discordantes, rompiendo la armonía, el equilibrio y la belleza de la “pieza”. Pues la vida es como una partitura de música que aprendemos a reproducir las notas a lo largo y ancho de nuestra existencia. La nota esencial de la vida será la muerte, asumida desde la libertad de la vida. El consentimiento a que soy una creatura finita, es el acto de mayor libertad, la nota más armoniosa y justa que podemos cantar…

El mensaje de la avanzada edad debe de ser la armonía interior, de donde brota la paz, la serenidad, la comprensión, la tolerancia y el verdadero amor. La avanzada edad permite a la persona amar en verdad y sin miedos, porque de alguna manera a logrado la libertad de la infancia, el candor de la inocencia. El mundo necesita de las personas mayores, las cuales son referencia, para las nuevas generaciones, igual que las personas mayores necesitan de los niños y de los jóvenes para guardar la frescura de lo que ellas fueron un día: también niños y jóvenes. El día que la sociedad comprenda que las distintas generaciones se necesitan y se complementan, aquel día será posible el comienzo de una nueva sociedad unificada, armoniosa, bella, alegre y fraterna.

La libertad es un don de la avanzada edad. Un fruto que va madurando en el transcurso de la vida y que se recoge con gozo y alegría al atardecer de la vida, como quien se encuentra con un gran tesoro. La libertad es el tesoro más extraordinario que la persona puede adquirir. Dios no ha creado para la libertad, para esa libertad interior que siempre lleva a obrar el bien y a amar en plenitud, sin miedos. A obrar con justicia y equidad, a ser lo que realmente soy sin caretas, sin armadura que me desfigure. La libertad va unida a la autenticidad, a la verdad.

La mentira es el peor enemigo de la libertad. No hay libertad fuera de la verdad. La mentira es el peor enemigo de la libertad. “La verdad os hará libres”. La mentira es la esclavizadora numero uno de nuestro tiempo, la que realmente ata las manos y los pies y paraliza completamente a la persona, por mucho que ella se mueva… Optemos, pues, por la verdad que es lo mismo que vivir la libertad.

En la edad avanzada, hay capacidades, fuerzas y energías que van disminuyendo, esto es una ley biológica que hay que asumirla con naturalidad, mucha serenidad y realismo. Sin embargo, en la avanzada edad se posee un “patrimonio” diferente, el cual da seguridad, paz, confianza y gozo de la misión cumplida. Con la edad madura todo se va unificando, para vivir en la paz, la libertad y amor (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

OMS. Informe Mundial sobre el envejecimiento y la salud.

Hoy en día, por primera vez en la historia, la mayoría de las personas puede aspirar a vivir hasta entrados los 60 años y más. La mayor esperanza de vida, sumada a las caídas importantes en las tasas de fecundidad, es la causa del rápido envejecimiento de las poblaciones de todo el mundo. Se necesita con urgencia una acción pública integral con respecto al envejecimiento de la población. Para ello serán necesarios cambios fundamentales, no solo en lo que hacemos, sino en la forma misma en que concebimos el envejecimiento. El Informe mundial sobre el envejecimiento y la salud presenta un marco de acción para promover el envejecimiento saludable en torno a un nuevo concepto de capacidad funcional. Será preciso alejar a los sistemas de salud del modelo curativo y acercarlos a la prestación de cuidados integrales, centrados en las personas mayores. Ver Resumen en español...

Peregrinación de Enfermos a Lujan 2015

              

Hoy participamos de la peregrinación anual de enfermos a Lujan que organiza desde hace muchos años una asociación de gente muy buena. Nosotras le agradecemos a Dios, a la Virgencita de Lujan, a los voluntarios que nos sirvieron todo el tiempo, a Hernán y Mónica que nos ayudaron a cuidar a nuestras abuelas, y especialmente a María Carmen Coronel Bravo que fue quien nos invito a participar.

Nuestro grupo tuvo tres ángeles especiales: Liliana, Olga y Manuel!

Fiesta de la Primavera!

Y si... en el Hogar esperamos a que se sienta la primavera para rendirle homenaje! Así que este domingo 27 festejamos los cumples de julio, agosto y septiembre.

Tuvimos un hermoso grupo que vino a cantar, distintos números artísticos preparados por la Hna. Araceli con Gloria y las abuelas. Mención especial a las abuelas Elida y Ana María que trabajaron muchísimo preparando todas las cosas ricas que ven en las fotos. Luego se hizo la elección de la Reina que salió elegida Marina Añino, la joven de 97 años, y sus princesas Florinda Pallero y Ángela Santo.

También tenemos que agradecer a Marta, la hija de Ángela por las tortas de cumpleaños, a Gustavo que ayudo en la cocina, a Oscar que saco las fotos y a todas las familias que colaboraron con nosotras para tener una fiesta hermosa.

Aquí van las fotos: https://www.facebook.com/media/set/?set=a.10207601372056593.1073741920.1359481830&type=1&l=3e4d2d0501

OEA aprueba Convención Interamericana de Protección de Derechos Humanos para las personas mayores

Con esto, América se convierte en la primera región del mundo en contar con una Convención que tiene por objetivo promover, proteger y asegurar el reconocimiento y el pleno goce del ejercicio, en condiciones de igualdad, de todos los derechos humanos y libertades fundamentales de las personas mayores.

Los Estados Miembros de la Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobaron la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores en la Asamblea General de la institución, y de inmediato la firmaron los gobiernos de Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica y Uruguay en la sede principal del organismo hemisférico en Washington DC.

El objeto de la Convención –el primer instrumento regional de su tipo en el mundo-, es promover, proteger y asegurar el reconocimiento y el pleno goce del ejercicio, en condiciones de igualdad, de todos los derechos humanos y libertades fundamentales de la persona mayores, para contribuir a su plena inclusión, integración y participación en la sociedad. El punto de partida de la Convención es el reconocimiento de que todos los derechos humanos y las libertades fundamentales existentes se aplican a las personas mayores, y que deberían gozar plenamente de ellos en igualdad de condiciones con los demás.

"Este es un paso muy importante para todos. Nuestro lema de ‘Más derechos para más personas’ está totalmente en la lógica de la Convención, que reafirma la dimensión hemisférica de nuestro trabajo, en este caso el compromiso de asegurar la más plena vigencia de los derechos de las persona mayores, teniendo en cuenta sus necesidades y especificidades”, afirmó el Secretario General Luis Almagro durante la firma del documento, el cual insta a los Estados a adoptar las “medidas legislativas o de otro carácter” que fueren necesarias para hacer efectivos los derechos y libertades de los adultos mayores, incluyendo campañas de concientización.

En la actualidad, las personas con 60 o más años de las Américas representan el 14 por ciento del total de la población del hemisferio (más de 135 millones de personas). En 2030, cerca de dos de cada cinco personas tendrán 60 o más años, y en total habrá más de 215 millones de personas mayores en las Américas. La Convención permitirá reforzar las obligaciones jurídicas de respetar, promover y realizar esos derechos humanos de las personas mayores. Su ratificación conllevará la obligación de los Estados parte de adoptar medidas, a fin garantizar a la persona mayor un trato diferenciado y preferencial en todos los ámbitos, para que la Convención entre en vigor es necesario que un mínimo dos países firmantes la hayan ratificado.

Ver en PDF texto: Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores

" Arte al Cielo"

Esta tarde un hermoso grupo de una escuela de danzas evangélica, nos deleitaron

con una variada selecciono de danzas.